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Memoria Anual
1989
Desde 1935 y hasta 1989, el BCRA presentó un resumen de lo actuado en su Memoria Anual,
Panorama General
El rasgo saliente de la situación económica de 1989, fue el proceso hiperinflacionario que caracterizó el primer semestre del año, y que resurgió hacia fines del mismo. En la génesis del proceso, en definitiva producto de las desequilibrios del mercado monetario, pueden enunciarse varios factores.
En primer lugar, una situación crónica de financiamiento inflacionario del déficit del sector publico, hecho que se revela en el promedio de la tasa de inflaci6n desde 1980 (750% anual).
Adicionalmente, debe destacarse la endogeneidad de la oferta monetaria producto de la remuneración de elevados encajes y depósitos indisponibles presentes en el activo de las entidades financieras. La magnitud de tales encajes, creciente en los ultimas años, implicaba que ante aumentos nominales de precios y tasas de interés se produjera un impacto expansivo sobre la oferta monetaria del periodo siguiente. Ello claramente afectaba el desbalance monetario, generando mas inflación y mayores tasas nominales de interés, potenciando las desequilibrios.
Finalmente, dada la abrupta desmonetización real que caracterizó el primer semestre del año y que llevó las niveles de recursos monetarios del publico a sus mínimos históricos, parece adecuado suponer que la vinculación entre inflación y monetización se agudizó de manera sustancial.
A inicios de febrero, la escasez de reservas internacionales obligó al BCRA a interrumpir la intervención en el mercado de divisas, hecho que marcó mas o menos formalmente, el final del programa de estabilización iniciado en agosto de 1988. Producto de los factores mencionados en el párrafo anterior, el mercado monetario observó a partir de entonces agudos desequilibrios. La tasa de inflación se aceleró rápidamente, pasando de un promedio de 8,5% en enero y febrero a un 18% en marzo.
La presi6n en el mercado de cambios producto de la dolarizaci6n de las activos privados, oblig6 a sucesivas modificaciones en el régimen cambiario, que concluyeron obligando al BCRA a abandonar cualquier intento de regulaci6n, perdiéndose de esta manera la única variable de anclaje nominal existente.
El 8 de julio se produce la asunción de las nuevas autoridades nacionales. El anuncio de un programa global de reformas, sumado a Ia credibilidad inicial de la nueva conducción económica, posibilito Ia interrupción del proceso anterior. Se tomaron una gran cantidad de medidas tendientes a reducir al déficit fiscal, se estableció un régimen de tipo de cambio fijo y controlado, previa devaluación, y se lograron algunos acuerdos de precios.
Se inicio el camino hacia el reordenamiento del sector publico con la sanción de las Leyes de Reforma Administrativa de! Estado y de Emergencia Económica. El programa fue acompañado desde el punto de vista monetario por operaciones de regulación para esterilizar las fuertes compras de divisas efectuadas por el BCRA, producto de una mayor demanda real de dinero ante la perspectiva de menor inflación. Un aspecto importante fue la consolidación de la deuda instrumentada de corto plaza, cuyos vencimientos hubieran generado una elevada expansión monetaria.
A partir de entonces, la tasa de inflación se redujo drásticamente -aunque nunca bajo del 5,5% medida por !PC-, se observo una tendencia fuerte de remonetización y se recupero el nivel de actividad económica. Sin embargo, hacia el mes de octubre, los efectos beneficios de Ia estabilización comenzaron a agotarse.
La persistencia de asistencia financiera al Gobierno Nacional, sumada a la remuneración de las pasivos financieros emitidos para esterilizar el ingreso de capitales, volvieron a generar elevadas tasas de expansión monetaria. El tipo de cambio marginal, que inicialmente se igualo al fijado por las autoridades comenzó a elevarse, la tasa de inflación se incremento y la economía volvió a experimentar la indexación monetaria que habla caracterizado al primer semestre. Se intento controlar la situación mediante una devaluación y el anuncio de medidas fiscales, hechos que no pudieron detener el nuevo proceso de desmonetización en marcha.
Hacia mediados de diciembre se produce un recambio en el gabinete económico. Se acentúo el proceso de desrregulación, se libero totalmente el mercado cambiario y se dispuso una nueva consolidación de títulos de deuda interna. Adicionalmente, se implemento un canje de depósitos a plazo fijo por títulos públicos (Bonex 89), con el objeto de eliminar el déficit cuasifiscal, pero cuyos efectos se materializarían en el año siguiente.



