Premio Anual de Investigación Económica “Dr. Raúl Prebisch”

Regulating Global Capital Flows for Long-Run Development

Kevin Gallagher

2012-07-26 - Desde la década de 1960, ante la reactivación de los mercados mundiales de capitales, los flujos transfronterizos de capital han aumentado en varios órdenes de magnitud. Tanto es así que las posiciones en activos internacionales ya superan a la producción económica mundial. La mayoría de los flujos transfronterizos de capital se producen entre los países industrializados. Sin embargo, los mercados emergentes están aumentando su participación en la globalización de los flujos de capital. Es ampliamente reconocido que la inversión es un ingrediente importante para el crecimiento económico y que los flujos de capital pueden, bajo ciertas condiciones, ser un valioso complemento al ahorro interno para financiar la inversión. Sin embargo, hay una creciente preocupación respecto a los efectos desestabilizadores que algunos flujos de capital (ej.: deuda a corto plazo) puedan tener sobre los países en desarrollo. Durante las recientes crisis financieras y de moneda muchos países en desarrollo experimentaron con una variedad de medidas tradicionalmente conocidas como "controles de capital". Estos controles de capital se definen como regulaciones sobre los flujos de capital. Teniendo en cuenta que los controles de capital han sido muy estigmatizados, en este trabajo nos referiremos a los mismos como regulaciones sobre la cuenta de capital (CAR). En los años previos a la crisis financiera que sacudió a la economía mundial, aquellas naciones que desplegaron las CAR estuvieron entre los menos afectados por dicha crisis. La crisis financiera mundial de 2008 ha abierto un nuevo capítulo en el debate sobre las respuestas de políticas adecuadas a los flujos de capital pro-cíclicos. Hasta hace poco tiempo, ciertas ramas de la profesión económica, así como los gobiernos nacionales de los países industrializados y las instituciones financieras internacionales, se mantuvieron hostiles o en silencio con respecto a la regulación de los movimientos de capital. No obstante, una serie de economías emergentes como Brasil, Taiwán y Corea del Sur, han experimentado exitosamente con las CAR para manejar los flujos de capitales volátiles. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha llegado a reconocer en parte la idoneidad de las regulaciones de la cuenta de capital y ha ido aún más lejos: el FMI recomienda una serie de directrices sobre el uso adecuado de las CAR. Este trabajo sostiene que en el mundo post-crisis hay una evidente justificación para la regulación de la cuenta de capital. Además se sostiene que el diseño y seguimiento de normas es esencial para la eficacia, y que. la cooperación regional y mundial sería útil para garantizar que las CARs puedan formar parte de la caja de herramientas de la política macroeconómica. Actualmente, el FMI reconoce, por un lado, que las CARs deben ser parte de las herramientas de política para la estabilidad financiera. Por otro lado, el FMI también reconoce que el uso de los "controles de capital" a largo plazo puede traer un estigma para algunos países. Esta situación podría afectar la forma en que los inversionistas perciben el clima de inversión en una nación. Por lo tanto, el FMI propuso una nueva nomenclatura para los controles de capital, que se conoce como las medidas para el manejo de los flujos de capital (CFMs). El FMI formuló y aprobó al nivel de directorio un conjunto de directrices relativas a cuando una nación debe o no debe implementar las CARs. La política monetaria expansiva de los EE.UU. -que está plenamente justificada con el fin de generar empleo y la recuperación en ese país- lleva a los efectos perjudiciales del carry trade. Sin embargo, actualmente todo el peso de la gestión de los flujos de capitales ha recaído en aquellos países que son los destinatarios de los mismos. Se ha sugerido que se necesita un régimen global completamente nuevo para regular los flujos globales de capital. Se ha sugerido además que el foco no sólo debe estar en los flujos Norte-Sur, sino también en los flujos SurSur y Norte-Norte. Es posible que haya un alineamiento de los intereses para coordinar los flujos de capital. Los países industrializados están intentando recuperarse de la crisis y esperan que el crédito y el capital permanezcan en sus naciones. A su vez, el mundo en desarrollo tiene poco interés en recibir esos flujos. Por lo tanto, podría generarse un alineamiento de intereses que incentive a las naciones industrializadas a mantener el capital en sus países. Esta situación podría suceder si los países desarrollados ajustan su estructura de impuestos y sus regulaciones. Estas políticas de los países desarrollados serían complementadas por las medidas de los emergentes respecto a las CAR. Estas medidas de los emergentes posibilitarían reducir el nivel de flujos de capital como así también su composición. La comunidad internacional debería coordinar las medidas referentes a las CAR. En particular, debería existir una importante coordinación de medidas entre las naciones emisoras y aquellas receptoras de los flujos de capital. Presentado el 26 de julio de 2012 en el ciclo de Seminarios de Economía 2012.