Política Monetaria
Informe de Política Monetaria (IPOM)
Tercer Trimestre 2026
Esta publicación analiza la coyuntura económica, evalúa la dinámica de la inflación y sus perspectivas, y explica los fundamentos de las decisiones de política monetaria.
Visión Institucional
A partir del lanzamiento de la Fase 4 del programa de estabilización y con el objetivo de fortalecer la transparencia y la comunicación del esquema monetario, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) retomó la publicación trimestral de su Informe de Política Monetaria (IPOM). La publicación adopta la práctica habitual de los principales bancos centrales en materia de comunicación.
A través del IPOM, el BCRA comparte su diagnóstico sobre la situación macroeconómica nacional e internacional, presenta su evaluación de las perspectivas a futuro y explica de manera sistemática las decisiones de política monetaria adoptadas con el fin de cumplir su objetivo de estabilidad de precios. El informe se estructura en capítulos dedicados al contexto macroeconómico, a la evolución de los precios y al accionar de la política monetaria, complementados con recuadros temáticos y apartados técnicos que profundizan el análisis cuantitativo de temas específicos. Este enfoque facilita una mejor comprensión de la relación entre la política monetaria, la formación de expectativas del sector privado y el equilibrio macroeconómico general.
A diferencia de otras experiencias de estabilización, el programa vigente permitió avanzar de manera sostenida en la corrección de los principales desequilibrios macroeconómicos heredados, cumpliendo los contratos preexistentes. El establecimiento del equilibrio fiscal, la eliminación del financiamiento monetario al Tesoro, la corrección de distorsiones en los precios relativos y el saneamiento del balance del Banco Central contribuyeron a reducir la inflación y permitieron avanzar en la liberación del mercado cambiario. La consistencia de las políticas fiscales, monetarias y cambiarias adoptadas permitió la convergencia de la dinámica de corto plazo a una situación equilibrada, mientras que la perspectiva de reformas estructurales refuerza las expectativas en torno a su sostenibilidad de largo plazo. En este orden, el BCRA seguirá tomando las decisiones de política que faciliten el desarrollo eficiente y prudente de un régimen de competencia de monedas.
El BCRA ha adoptado un régimen de control de los agregados monetarios capaz de brindar un ancla a la evolución nominal de la economía, flexibilizando el mercado cambiario y de tasas. Esta decisión es consistente con experiencias exitosas de estabilización similares para economías en desarrollo. El esquema actualmente vigente toma también en cuenta las particularidades de una economía caracterizada por la transición desde una configuración inestable y altamente dolarizada, en la cual los mecanismos de transmisión de la tasa de interés, el tipo de cambio y la cantidad de dinero difieren de los observables en economías con una situación de menor volatilidad agregada. El BCRA seguirá perfeccionando el régimen monetario, orientando sus esfuerzos a mejorar la eficiencia operativa de los mercados financieros domésticos y a fortalecer los mecanismos de transmisión de la política monetaria, con el fin de impulsar el desarrollo del sistema financiero y crediticio en un entorno de creciente estabilidad nominal.
Bajo este marco, la política monetaria buscará que la oferta de dinero acompañe de cerca la recuperación de la demanda real de dinero. El BCRA considera que están dadas las condiciones para priorizar el abastecimiento de la demanda de dinero a través de la compra de divisas, facilitando el objetivo de acumulación de reservas internacionales. En la persecución del mandato de su carta orgánica, el Directorio del BCRA velará por preservar el valor de la moneda, utilizando todas las herramientas de política monetaria a su disposición. En este sentido, el Poder Ejecutivo ha enviado al Honorable Congreso de la Nación un proyecto de reforma de la Carta Orgánica que, de aprobarse, contribuirá a institucionalizar la disciplina monetaria adoptada y a dotar de una creciente credibilidad a sus decisiones monetarias futuras.



