En el contexto de la continuación de la crisis global que afectó los flujos de financiación y el comercio internacional de bienes y servicios, el resultado de las operaciones en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) del primer trimestre de 2009 arrojó un déficit de US$ 2.171 millones.
Los principales aspectos del comportamiento del mercado de cambios fueron las reducciones de las transferencias comerciales de bienes, aunque no en forma tan abrupta como se registra en los movimientos aduaneros del período, la disminución de los ingresos por turismo, y la continuación en forma más atenuada, respecto a los trimestres previos, de la demanda de moneda extranjera por el cambio de portafolio del sector privado.
En el marco de la política de flotación administrada del tipo de cambio y a los efectos de asegurar la estabilidad monetaria y financiera, el Banco Central continuó operando en los mercados de cambios al contado y a término.
Las reservas internacionales del BCRA finalizaron el mes de marzo con un stock de US$ 46.509 millones, reflejando un incremento de US$ 123 millones en el trimestre.
La cuenta corriente del balance cambiario alcanzó un superávit de US$ 2.783 millones, mostrando una reducción de unos US$ 800 millones respecto al resultado del mismo trimestre de 2008. Esta disminución fue resultado principalmente de los menores ingresos netos por mercancías –en parte debido a la caída de los precios de las materias primas- y servicios -afectados básicamente por la disminución en los ingresos cambiarios por turismo-.
Los cobros de exportaciones de bienes totalizaron US$ 12.146 millones, mostrando una caída interanual de 17%. Asimismo, los pagos de importaciones de bienes se redujeron a US$ 8.557 millones, registrando una disminución interanual de 19%. Ambas variables registraron caídas interanuales por primera vez desde la vigencia del MULC en febrero de 2002.
Se volvieron a registrar desembolsos netos de préstamos financieros a través del MULC al sector privado no financiero, acumulando catorce trimestres consecutivos con ingresos netos de fondos al sector. Asimismo, continuaron los ingresos netos en concepto de inversiones directas de no residentes en el sector privado no financiero, que totalizaron US$ 543 millones en el período.