En noviembre, las empresas del sector real fueron vendedoras netas de moneda extranjera por unos US$ 900 millones.
Dentro de ese grupo, el principal sector con oferta neta en términos históricos, “Oleaginosas y cereales”, tuvo ventas netas por unos US$ 1.100 millones, con una caída interanual de 34%, causada principalmente por la sequía que afectó a sus principales cultivos en la cosecha de este año.
Las empresas del “Sector real no agropecuario” realizaron compras netas por unos US$ 200 millones. La diferencia con las compras netas por US$ 2.250 millones de noviembre de 2017 se explica en parte por el freno en las importaciones de los últimos meses.
Las “Personas humanas”, que básicamente demandan moneda extranjera para atesoramiento y viajes al exterior, compraron de forma neta US$ 450 millones, lo que significó el cuarto mes consecutivo con caída respecto al mes anterior y un nuevo mínimo desde la flexibilización de la normativa cambiaria en diciembre de 2015. Esta disminución en las compras netas de individuos se observó en la demanda neta de billetes para atesoramiento, con la particularidad que volvió a aumentar la cantidad de individuos que vendieron y disminuyó la cantidad que compraron respecto a lo visto en octubre.
Los “Inversores institucionales y otros”, tanto residentes como no residentes, tuvieron compras netas por US$ 300 millones, que representó el 17% de la salida neta promedio mensual que tuvieron desde el inicio de la inestabilidad cambiaria del último abril.
Las entidades aumentaron su Posición General de Cambios (PGC) en US$ 780 millones, básicamente por la suba en las tenencias de billetes, fondeada con retiro de depósitos en el BCRA. En el mercado de cambios, le compraron US$ 130 millones a sus clientes y usaron fondos propios por US$ 490 millones para cancelaciones de préstamos, suscripciones primarias de títulos valores y pagos de intereses.
Dado que el tipo de cambio nunca abandonó la “zona de no intervención”, el BCRA no intervino en el mercado de cambios.
El Gobierno General realizó cancelaciones de capital e intereses de títulos de deuda por unos US$ 2.570 millones y pagos a organismos internacionales por US$ 330 millones, en parte fondeadas con nuevas colocaciones de LETES por US$ 945 millones. Como consecuencia de los movimientos descriptos, las reservas internacionales disminuyeron US$ 2.762 millones a lo largo de noviembre, finalizando el mes con un stock de US$ 51.193 millones.