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Informe Anual al Congreso

2024

Publicado el 30 Dic 2025

“El banco tiene por finalidad promover, en la medida de sus facultades y en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.” Artículo 3º, Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina

Lineamientos generales

En diciembre de 2023, la Argentina enfrentaba una grave crisis macroeconómica: inflación descontrolada, desequilibrios fiscales, monetarios y externos, con reservas negativas y un complejo conjunto de trabas y regulaciones que impedían el normal desarrollo de la actividad económica.
Frente a este escenario, se puso en marcha un plan de estabilización basado en una sólida ancla fiscal, acompañado por una estrategia secuencial de tres fases para corregir los desequilibrios monetarios y cambiarios, sin plazos predefinidos pero condicionada al cumplimiento de ciertos hitos macroeconómicos.

La primera fase se centró en eliminar el déficit fiscal primario y su financiamiento monetario. Se redujo también la emisión por intereses del BCRA y se saneó su balance mediante el traspaso de parte de pasivos remunerados hacia el Tesoro (LECAPs). Se ajustó además la valuación de activos del BCRA conforme a normas contables vigentes. En el plano cambiario, se sinceró el tipo de cambio, se estableció un crawling peg del 2% mensual y se implementó un régimen transparente de pagos para las importaciones, complementado por la emisión de BOPREAL para regularizar la deuda comercial.

Como resultado, la inflación bajó, las reservas comenzaron a recomponerse y la actividad mostró signos de recuperación, lo que habilitó el inicio de la segunda fase.

En esta segunda etapa se fijó un límite estricto a la base monetaria y se esterilizó el excedente de pesos con ventas en los mercados financieros. Se eliminaron completamente los pasivos remunerados del BCRA y se reemplazaron por Letras Fiscales de Liquidez (LEFI) emitidas por el Tesoro, que pasaron a ser la principal herramienta de absorción. Se fortaleció el equilibrio en el mercado de cambios por el esquema de regularización de activos que alcanzó más de USD23 mil millones, reforzando las reservas y el financiamiento privado en dólares.

Gracias al nuevo programa, hacia fines de 2024 la economía mostraba claros signos de estabilización: la inflación mensual cayó del 25% en diciembre de 2023 al 2,7% en diciembre de 2024; la brecha cambiaria se redujo por debajo del 10%; la actividad repuntó un 7,8% desde abril y los indicadores sociales comenzaron a mejorar.

Así, se abrieron las condiciones para avanzar hacia la tercera fase del plan: la eliminación del CEPO y la adopción de un régimen cambiario más flexible.

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