Exposiciones Permanentes

República conservadora y siglo XX. | Sala 3


Argentina se insertó en la economía mundial suministrando productos de elaboración primaria, debido a la fertilidad de su suelo y a la extensión de su territorio, dirigida por una República Conservadora donde una elite política y social dominaba la administración estatal.

Entre la Segunda Guerra Mundial y 1976, el sector industrial se fue complejizando, incluyendo –especialmente a partir de 1958- sectores de la industria pesada. La demanda interna como motor principal pudo concretarse a partir de la notoria redistribución del ingreso durante el peronismo, que mejoró los salarios y las condiciones laborales del trabajador, a la vez que estimulaba el crecimiento. El giro en la política económica y distributiva dado por José Alfredo Martínez de Hoz, el ministro de Economía de la dictadura iniciada en 1976, derrumbó la industria pesada, asumió al país en un endeudamiento sin fin, desató una frenética especulación financiera aprovechada por los grandes grupos económicos y estimuló la exportación, no por mejores condiciones, sino por el ahorcamiento del mercado interno con la caída en picada de los salarios. En esas condiciones, las crisis recurrentes tuvieron como blanco principal la moneda, que se depreció en la caída libre.
foto de emisiones sobre la republica conservadora y el siglo veinte

En las últimas décadas del siglo, se restableció el sistema democrático que había sido interrumpido por gobiernos militares “de facto”. Los gobiernos democráticos intentaron recuperar el valor de nuestra moneda con diferentes resultados, donde la globalización acentuó el papel de las crisis financieras internacionales.

Banco Nacional (1872 – 1891)

En 1872 se fundó esta entidad de capitales mixtos que por ley, establecía que su domicilio legal fuera el lugar donde residían las autoridades federales o las que fuese capital de la República. Se inauguró al año siguiente en la ciudad de Buenos Aires, bajo la presidencia de Domingo F. Sarmiento, y abrió sucursales en el interior del país. El actual Banco de la Nación Argentina nació en 1891, luego de la liquidación del Banco Nacional.

Línea “Peso Moneda Nacional”

Esta línea monetaria comenzó a emitirse en el año 1881 y tuvo vigencia hasta 1970.

Ley de Unificación Monetaria (1881)

Durante la primera presidencia de Julio A. Roca (1880-1886) se consolidó el Estado Nacional y se unificó el sistema monetario. La primera sede de la Casa de Moneda de la Nación fue la encargada de uniformar la moneda acuñando piezas de 5 pesos (“argentino oro”), 1 peso (“patacón de plata”) y centavos en plata y cobre.

Bancos Nacionales Garantidos

En 1887, el Presidente Miguel Juárez Celman, promulgó la ley de “Bancos Nacionales Garantidos” que habilitaba a los bancos estatales y privados a emitir billetes con un formato común. Cada entidad emisora de papel moneda debía reservar un encaje de metal precioso, controlado por el Estado Nacional para garantizar su valor. Este sistema de emisión, que estimuló un aumento enorme de la circulación monetaria sobre la base del endeudamiento externo para cubrir las reservas del encaje, se acopló a una ola especulativa con títulos y tierras. Sin embargo, el sistema de bancos garantidos y la burbuja especulativa colapsaron abruptamente en 1890, con una gran crisis financiera que produjo también una revolución política – militar y la renuncia de Juárez Celman.

Caja de Conversión (1890 – 1935)

La crisis financiera que terminó con el sistema de emisión de “Bancos Nacionales Garantidos” obligó al presidente Carlos Pellegrini a restablecer la confianza del valor del dinero en un organismo nacional como la Caja de Conversión. Su objetivo fue organizar las emisiones nacionales, fiscalizar la circulación y custodiar las reservas en metales preciosos. Además, la Caja reguló el tipo de cambio, abriendo o cerrando la convertibilidad de la moneda, de modo de beneficiar a los exportadores en las diferentes coyunturas del ciclo.

La Caja de Conversión emitió “macrobilletes” de la línea Pesos Moneda Nacional, a nombre de “República Argentina, La Nación” con la alegoría del Progreso y monedas de cuproníquel, al tiempo que prohibió las emisiones particulares o provinciales. Debido a su gran dimensión y a la mala calidad del papel (papel de origen francés), fueron rápidamente reemplazados por una nueva serie en tamaños más pequeños y con papel de origen italiano. Banco Central de la República Argentina Creado el 31 de mayo de 1935 como un banco mixto en el que participaban los bancos nacionales públicos y privados y los bancos extranjeros radicados en la Argentina, continuó con las emisiones que efectuaba la Caja de Conversión.

Pesos Moneda Nacional – Nuevos Diseños

En 1942, la Casa de Moneda adquirió nuevas maquinarias con tecnología de impresión calcográfica, lo que permitió un diseño más elaborado y la mejora de normas de seguridad. La Casa de Moneda de la Nación inauguró una nueva planta de producción en 1944 y pocos años después modernizó su tecnología de acuñación e impresión de billetes, lo que permitió que en los comienzos de la década de 1950 se elaborara el circulante en el país, desde sus diseños y grabados hasta la última impresión.

Las monedas también sufrieron diferentes variaciones de diseño y por primera vez, se comenzaron a realizar diseños para conmemorar sucesos o personalidades de nuestra historia.

Línea “Pesos Ley 18.188” (1º de enero de 1970 - 31 de mayo de 1983)

El 15 de abril de 1969, a causa de una devaluación de la moneda durante una dictadura militar, se decretó una nueva emisión monetaria que dispuso la supresión de dos ceros en las monedas y billetes. De esta manera, 1 Peso Ley 18.188 es igual a 100 pesos moneda nacional.

La nueva línea monetaria se caracterizó por unificar el tamaño de los billetes y por la inclusión de diferentes vistas de paisajes argentinos en su reverso. También se emitieron, por primera vez en plata, monedas de carácter conmemorativo para festejar el Campeonato Mundial de Fútbol de 1978, además de otras acuñaciones de aniversarios históricos y militares.

Línea “Pesos Argentinos” (1º de junio de 1983 - 13 de junio de 1985)

Una nueva reforma monetaria fue sancionada en 1983 con la Ley 22.077, también durante la dictadura militar, por la devaluación de la moneda que creaba un nuevo signo monetario suprimiendo cuatro guarismos al peso ley 18.188. Así, 1 Peso Argentino equivale a 10.000 Pesos Ley 18.188.

Restaurada la democracia en Diciembre de 1983, comenzaron a incorporarse diseños de temas constitucionales en el circulante monetario, como el retrato del Dr. Juan Bautista Alberdi o la reproducción del cuadro “Los Constituyentes” de 1853 del pintor argentino Antonio Alice.

En 1985 se lanzó una pieza conmemorativa del cincuentenario del Banco Central de la República Argentina.

Línea “Australes” (14 de junio de 1985 – 31 de diciembre de 1991)

El presidente Raúl R. Alfonsín (1983 – 1989) había heredado de la dictadura militar anterior una gran deuda externa y una moneda devaluada con una alta tasa de inflación. En respuesta se lanza el plan “Austral”, con nuevo cambio del signo monetario y con la eliminación de tres ceros a la línea monetaria previa. Tal como ocurrió con los cambios de líneas precedentes, se utilizaron billetes resellados del anterior signo monetario para efectuar la transición con el nuevo circulante.

Los billetes mantuvieron el tamaño uniforme del papel y llevaban los retratos de los presidentes argentinos desde Bernardino Rivadavia (1826) en adelante, siguiendo la secuencia cronológica de los presidentes en cada valor del billete.

Línea “Pesos Convertibles” (1 de Enero de 1992 – 6 de Enero de 2002)

En un contexto económico de hiperinflación de los precios, en 1991, el presidente Carlos S. Menem promulgó la Ley de Convertibilidad Nº 23.928, por la que se estableció una equivalencia de la nueva unidad monetaria denominada “Peso Convertible”, con 10.000 australes de la línea anterior. Además, respaldaba el valor de la nueva moneda con el dólar estadounidense, equiparando ambas unidades monetarias y sosteniendo el respaldo con las reservas en divisas internacionales custodiadas por el Banco Central. En la práctica, esto significaba el abandono de las políticas monetaria y cambiaria como instrumentos de la política económica.

Los billetes se ilustraron incluyendo los retratos de personalidades históricas argentinas del siglo XIX y con escenas históricas o edificios vinculados a los protagonistas retratados en cada ejemplar de papel moneda.

La revaluación del peso, la destrucción de la producción, la especulación financiera y el colosal endeudamiento producidos por la convertibilidad provocaron el colapso del plan y de la economía en 2001, poniendo fin a la convertibilidad monetaria del peso con el dólar y una devaluación de la moneda. A comienzos del año 2002 se retiró la palabra “convertibles” de los billetes argentinos y continúo emitiéndose la línea “pesos”.

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