Exposiciones Permanentes

Independencia y organización nacional | Sala 2


Se puede apreciar la historia del proceso revolucionario iniciado en 1810 en el Virreinato del Río de la Plata, que permitió la declaración de la Independencia de la Corona Española en 1816 y estableció la necesidad de un nuevo sistema de gobierno. De esta forma y por la puja del dominio del puerto, se fueron conformando dos proyectos de país claramente diferenciados, los partidarios del programa Unitario (sistema político centralizado en Buenos Aires) y los adeptos del esquema Federal (defendiendo las autonomías provinciales).
foto de emisiones sobre Independencia y organización nacional

Se exponen las “Primeras monedas patrias”, posterior al pronunciamiento patriota del 25 de Mayo de 1810, por la que la Primera Junta de Gobierno decidió enviar expediciones al interior del país con el objeto de legitimar la revolución producida en Buenos Aires. De esta forma, algunas provincias pioneras comenzaron a generar “Emisiones Provinciales”, acuñando monedas de metal y de papel, mientras que otras se vieron en la necesidad de utilizar circulante ajeno y monedas de baja ley.

En lo que respecta a las “Emisiones de Buenos Aires”, el Banco de Buenos Ayres (1822 – 1826) creado en el gobierno de Martín Rodríguez en 1822, sociedad anónima de carácter mixto, con permiso de emisión para estimular el comercio y conocido como “Banco de Descuentos”, estuvo dirigido por la burguesía comercial porteña y por los comerciantes británicos. Por ese motivo, fue interpretado en las provincias como un elemento de dominación de Buenos Aires y sus billetes se vieron habitualmente rechazados. El aumento del costo de vida a causa de la profusa emisión dineraria del Banco, la especulación financiera y las falsificaciones de sus billetes impactaron negativamente en su funcionamiento. Esto y la falta de capitales propios terminaron por hacerlo naufragar.

El Banco de las Provincias Unidas del Río de la Plata o Banco Nacional (1826 – 1836), surgió como consecuencia del primer préstamo concertado entre nuestro país y el extranjero, o sea, entre el ministro Rivadavia y la Casa Baring Brothers de Inglaterra. Durante la presidencia de Bernardino Rivadavia (1826 – 1827), dicha institución poseía las características de una empresa mixta, cuyo fin era unificar el papel moneda en todo el país. El objetivo no se alcanzó, debido a que las provincias del interior rechazaron la iniciativa de responder a la política económica porteña, tanto como por las dificultades económicas que generaba la Guerra con el Brasil (1825 – 1828).

La Junta de Administración de Papel de Moneda y de la Casa de Moneda Metálica (1836 – 1853), fue creada por el General Juan Manuel de Rosas, quien disolvió el Banco Nacional, declarando que la moneda corriente estaba garantizada por el Gobierno y que el ente emisor sería reemplazado por dicha Junta, quien utilizaría para su funcionamiento el capital, los empleados y los edificios del Banco Nacional disuelto. En 1853, asumió estructura bancaria para convertirse en Banco y Casa de Moneda.

El Banco Hipotecario de las Provincias Ligadas del Norte (1840 – 1841) fue creada por la Liga del Norte (La Rioja, Tucumán, Jujuy, Salta y Catamarca) – basada en una alianza antirrosista, con el objetivo de emitir billetes de diversos valores garantizados con las propiedades de esas provincias. En 1841, la Liga fue derrotada, el Banco disuelto y los poseedores de aquellos billetes fueron indemnizados varios años después de la caída del General Rosas en 1852. El Banco Nacional de la Confederación (1854 – 1855) sito en la ciudad de Paraná, fue propuesto por el Ministro Mariano Fragueiro (ministro de Hacienda), con el objetivo de abastecer el circulante a la región. Emitió billetes con respaldo en deuda pública denominados popularmente “papeles de Fragueiro”, que fueron rápidamente depreciados por el mercado y resistidos por el público. En Banco fue liquidado en 1855.

El Banco y Cada de Moneda (1854 – 1863), fue creado por la legislatura de la Provincia de Buenos Aires, luego de vencido el General Juan Manuel de Rosas en 1852, quien otorgó una estructura bancaria a la antigua Casa de Moneda. La misma, emitió billetes a nombre de la Provincia de Buenos Aires.